
Hoy más que nunca siento que el Hilo Rojo que me une a todos los seres que amo existe, y es indestructible.
El argumento de una leyenda oriental de tradición milenaria, según la cual todos los seres humanos destinados a estar unidos por un vínculo afectivo especial e intenso permanecen desde siempre ligados por un hilo rojo, una hebra que se estira y encoge pero nunca se rompe,ni siquiera después de la muerte. Según esta leyenda, a través del hilo rojo podemos identificarnos con seres ya desaparecidos y que no conocimos en vida, con algunos que tratamos escasamente o con otros a los que sólo nos ha unido la relación con personas interpuestas. El hilo rojo es una preciosa metáfora de la historia como bien recibido, del interés compartido y de la unión en los sentimientos. El hilo rojo traspasa la historia de nuestra sociedad.
Hay otra leyenda que dice que cuando un niño nace hay un hilo rojo invisible que lo enlaza con todas las personas que cuidarán de él dondequiera que se encuentre. Es frecuente que las niñas abandonadas en China, que siguen siendo demasiadas, se encuentren con un hilo rojo atado en su muñeca, indicando que pese a la distancia su madre biológica siempre estará con ella. Yo no lo he podido contrastar pero si que se encuentran con pequeños sobres rojos que contienen todo lo bueno que les deja su madre, aunque sea únicamente la fecha de nacimiento. La fecha de nacimiento sigue siendo un número muy importante en China.