
Hace unos días me quedé pensando en una cita que aparece en el blog de Julio que dice:
"Aceptar lo bueno en la vida, uno de los mayores desafíos sobre todo, porque se te ha dado en tal abundancia." Prem Rawat-Maharaji
Yo, que ando tan quejosa últimamente, pude detenerme a mirar "la abundancia de lo que me ha sido dado"como allí dice. Y en verdad me ha sido dado mucho pero no voy a empezar a enumerar, lo más obvio sería hablar de mi hija que por supuesto es un regalo maravilloso pero mis sentimientos me llevaron a otra persona de mi vida, a mi hermano, que realmente es uno de mis tesoros. Siempre fue bueno desde chiquito...tengo muchos recuerdos hermosos desde el día en que fui a conocerlo al hospital (y eso que yo tenía sólo dos años y medio) hasta hoy en que es un grandote más bueno que Lassie....En la foto soy yo la que lo sostengo pero hace ya mucho tiempo que me parece que él me sostiene a mi.No encuentro con frecuencia hermanos que se lleven demasiado bien, no leo en los blogs que la gente hable de sus hermanos aunque hablan de padres, madres, hijos, abuelos, amigos y mascotas...será que es una relación que no siempre funciona. No me queda claro si es algo que te toca o es un vínculo que los padres pueden fomentar. En nuestro caso creo que nuestros padres han ayudado bastante, un poco con el ejemplo y otro poco mostrándonos el valor de tener un hermano...pero también ha sido porque nos ha tocado. El caso es que el mío es una especie de ángel de la guarda. Cuando tengo problemas sé que él está ahí, cuando tengo miedos o dudas también está, vive a 3500 km de casa y sin embargo siempre se las arregla para estar cerca. Y no es que seamos parecidos o tengamos las mismas ideas, es algo más importante que eso: sé que cuento con él incondicionalmente, así como él cuenta conmigo. Por supuesto también compartimos horas de alegría, de asaditos, de reuniones con familia y amigos, de paseos por los paisajes de su Sur; a veces nos ponemos a recordar historias de familia, de vacaciones compartidas y como somos de lo más normales, de vez en cuando peleamos...
En fin, creo que es un privilegio, uno de los mejores regalos que me ha dado la vida.