sábado, agosto 05, 2006

Horizontes

foto by © Pato Mora

A veces siento que me tiraron al mar sin chaleco salvavidas, sin manual, sin entrenamiento y SIN BRÚJULA. Yo nado con todas mis fuerzas, con todas mis ganas, como puedo... y por momentos inevitablemente me acalambro, me asusto, me canso, temo, siento frío y desesperanza... Pero hay otros en que alcanzo alguna playita donde estoy a salvo y donde puedo reponer fuerzas. Respiro, me alimento, descanso. Que placer!! Pero sé que tengo que seguir y sigo. El mar a veces se torna difícil, con olas encrespadas enormes y frías y por más que me oponga me lleva donde él quiere, pero de tanto en tanto está calmo, me mece, me acaricia y entonces, por fin, yo puedo nadar hacia mis propios horizontes.

8 comentarios:

llum dijo...

Así es la vida... nos lleva, a veces nos arrastra y a veces nos mece, como el mar...
Qué bueno cuando está en calma... eso quiere decir que hay paz en tu alma...

Luis dijo...

Has hecho una descripción precisa de lo que es nuestra vida, ese mar lleno de puertos, playas e islas donde arribar y donde algunos días parece que nunca lo harás. Pero pase lo que pase, intentemos ser felices y alcanzar sueños, aunque cada vez cumplamos más años que sueños.
Besos desde la otra parte del mar.

Eulalia dijo...

Ay, querida,
Qué tentaciones dan, a veces, de quedarse en las playas serenas y olvidar, olvidar a dónde ibas...
Un beso

Patus dijo...

Gracias a todos por sus mensajes.
Ilum, no sé si hay paz en mi alma, procuro que la haya...
Luis, brindo por los sueños y por encontrar muchas playas, puertos e islas que enriquezcan nuestra vida...
Eulalia, una alegría que hayas escrito porque había perdido tu blog. Concuerdo contigo, esas playas suelen ser peligrosamente tentadoras.
Y ¡a seguir nadando!

julio dijo...

Tal vez, en esas condiciones de la travesía, conviniera tener el oido atento por si, alguna voz de alguien que supiera de esos viajes, nos indicara la ruta a seguir.
Un abrazo

Patus dijo...

Julio, es verdad...estoy prestando mucha atención a voces que provienen desde los sitios más dispares...de los blogs, de amigos, de libros, de profesionales...y con toda esa ayuda y mi brújula interior, creo que estoy encontrando el rumbo.
Un abrazo y gracias

unjubilado dijo...

A cierta edad te dejas mecer por las olas, incluso en aguas turbulentas, esperando esa playita o remanso de paz para descansar y volver a nadar lo mas despacio posible mirando hacia el ocaso.
Un abrazo

Patus dijo...

JuBI: de momento nado con todas mis fuerzas y trato de no pensar en el ocaso...